Triat te acompaña en los procesos de cambio profesional

Aprender a despedir para saber contratar

@ Fuente: Deia | Nekane Lauzirika | @Foto: J. Sampedro

Poner fin a una relación laboral resulta menos traumática dependiendo de cómo se aborde. Por ello, cada vez más empresas en Euskadi recurren a expertos que les orienten a recortar su plantilla sin resultados tan dramáticos.

Al contrario que en los países anglosajones, entre nosotros hasta ahora la cultura de la estabilidad laboral sine die hacía ver la desvinculación con la empresa como un baldón personal y a la empresa sufrir los despidos como ya suficientemente caros como para preocuparse y pagar además por un asesoramiento de desvinculación y despido asistidos. En la vida hay tragos difíciles de pasar y seguramente el cese de empleo sea uno de los golpes más duros de soportar, y al que se enfrentan cada año millones de personas en el mundo. El shock pasa recibo sin importar la condición del sujeto. En la actualidad factores como la internacionalización de las empresas, la competitividad descarnada y la necesidad de adaptarse a nuevos mercados cada vez más cambiantes repercuten negativamente en la garantía de estabilidad del puesto de trabajo.

Desde un ejecutivo con años de experiencia hasta un trabajador/a cualificado, a todos puede alcanzar. De hecho, no hay día en que no surja alguna noticia sobre cierre de empresas, ERE y reestructuraciones de plantillas sea por fusiones, adquisiciones u otra modalidades en que la organización es absorbida por otras o pasa por crisis que obligan a mirar con enorme desconfianza cualquier reorganización de personal

ORIENTACIÓN PROFESIONAL Entonces llega el momento de enfrentarse al despido. En función de los años y del contrato tendrá derecho a percibir una indemnización o no; tras ello la empresa pierde así toda vinculación con su hasta entonces empleado. Sin embargo, una herramienta todavía bastante desconocida en el País Vasco y en el Estado se abre paso en este doloroso proceso de separación del trabajador de la compañía: el outplacement o desvinculación asistida.

“No solo en tiempos de crisis, también en los de bonanza económica, muchas empresas necesitan profesionales que les orienten sobre cómo recortar la plantilla sin repercusiones tan dramáticas. Por tamaño, gran número de ellas no cuentan con departamentos de Recursos Humanos (RR.HH.) y precisan ayuda para explicar las condiciones del despido. Incluso las multinacionales se preocupan por empatizar con sus ex empleados y ofrecerles una salida emocional acorde con los años que han prestado sus servicios. Ya no vale solo con despedir al trabajador, hay que ponerse en su lugar y hacerlo de un modo más amable. La imagen de la empresa se resiente menos y ayuda a un mayor reconocimiento social”, explica la bilbaina Patricia López, socia fundadora de Triat, empresa especializada en el área de outplacement, creada y dirigida por tres profesionales expertas en procesos de cambio profesional, que comparten una trayectoria de más de 16 años de experiencia en Recursos Humanos. Fruto de esta experiencia y del ámbito de conocimiento del mercado de trabajo nació Triat con oficinas en Bilbao, Barcelona y Zaragoza. “Nuestros valores, conocimientos, know-how y expertise están adaptados a las singularidades de las distintas áreas geográficas en las que vivimos y trabajamos”, apunta Patricia López, responsable de la empresa en el País Vasco.

En el Estado las consultoras de outplacement surgieron a mitad de los años 80. La crisis en las empresas tecnológicas en los años 2001 y 2002 impulsó la implantación de estos servicios. Pero en nuestro entorno aún está lejos del nivel medio internacional de aceptación de este tipo de medidas. Hasta ahora no ha habido una predisposición a cambiar de trabajo, como sí ocurre en los países anglosajones, ni a aceptar la movilidad geográfica.

GESTIÓN EMOCIONAL Empáticos, humanos, sinceros y con adicción al coaching y al sentido común. Éstas son las cualidades que deben tener los especialistas en outplacement –la mayoría son mujeres– que asesoran a otras organizaciones cuando necesitan recortar personal. Se trata de expertos/as en Recursos Humanos que aleccionan a empresarios sobre cómo tendría que ser un despido, además de apoyar y orientar profesionalmente al despedido para recolocarlo cuanto antes en otra corporación. ”El servicio de outplacement tiene una larga trayectoria, aunque lo utilizan sobre todo las grandes corporaciones, las multinacionales donde esta cultura forma parte de su política de recursos humanos. De modo que cada vez que un empleado sale de su organización le prestan este servicio de desvinculación asistida. A nivel local nos pasa que esta herramienta sigue siendo una gran desconocida; tengo contacto con pequeñas y medianas empresas y con personas que trabajan en Recursos Humanos que aún desconocen que pueden contar con servicios como el outplacement; la falta de conocimiento puede provocar desconfianza. La gran desventaja de los programas de desvinculación acompañada sigue siendo el gran desconocimiento”, reconoce Patricia

La sociedad está experimentando cambios profundos. El concepto de empleo estable o de “por vida como nuestros padres” tiende a desaparecer. La incertidumbre laboral aumenta cada día. Frente a esta realidad, las técnicas de outplacement pueden desarrollar habilidades que hagan a las personas más capacitadas e interesantes para ser contratadas. “Desvincular a una persona exige estar preparado, tanto en el manejo de los papeles del finiquito como en la transmisión del mensaje, además de saber de gestión emocional”, apunta esta bilbaina de 47 años, que al empezar la carrera de Derecho enseguida tuvo claro que lo suyo eran los recursos humanos. “El perfil de quien se mete en RR.HH. es el de psicología industrial; mis dos socias lo son; yo soy un poco el bicho raro de las tres. Pero mi experiencia profesional al igual que el de ellas se ha desarrollado siempre en este área y en los últimos 16 años en programas de outplacement”. explica Patricia.

Conscientes de que el proceso de despido es, sin ninguna duda, una situación complicada para ambas partes, desde Triat consideran que es importante gestionarlo de manera profesional, eficaz, minimizando el impacto tanto para la organización como para la persona. En esta línea, brindan apoyo profesional y humano a las personas desvinculadas para competir en el mercado laboral en condiciones óptimas, y también ofrecen apoyo y orientación profesional y humana a las personas motivadas por un cambio profesional. “Apoyamos a la organización a lo largo del proceso de despido, a partir del momento en que se ha tomado la decisión ayudando a diseñar la ruta más adecuada de comunicación y salida de los profesionales”, apunta.

APOYO AL PROFESIONAL Entre los servicios especializados de soporte, “desde Triat entrenamos a los managers en las mejores prácticas de comunicación y logística de la salida de la empresa de los profesionales, y en cómo manejar las diferentes reacciones de las personas”, relata esta especialista en outplacement, quien considera que trabajar con esta herramienta resulta un trabajo apasionante. Porque el servicio sirve para apoyar al profesional “acogiéndolo en el momento de la desvinculación, y en el proceso de reincorporación al mercado laboral, mediante nuestros programas de outplacement individualizado”, relata.

El propósito del acompañamiento personalizado de Triat es orientar la carrera profesional de las personas a través de un programa personalizado que le capacite para encontrar nuevos proyectos profesionales. “Coordinamos el inicio del programa con el momento y características de la comunicación del despido del profesión; fijamos la primera entrevista de acogida con el trabajador desvinculado en las instalaciones de la empresa o en nuestras oficinas, donde exponemos el contenido del programa y gestionamos sus expectativas”, añade la socia fundadora de Triat. Una vez realizada la presentación, el programa se desarrolla en sesiones semanales de consultoría individual donde se tratan los contenidos diseñados en cada fase. “Con cada profesional se establece un canal de comunicación fluido y permanente con sesiones vía teléfono o mail. Lo que nos distingue de empresas que también se dedican al outplacement es que todos nuestros programas están muy personalizados; éste es nuestro gran valor”, subraya Patricia, al tiempo que explica cómo las diferentes fases del programa se van adaptando a la situación de cada profesional desvinculado.

LA RECOLOCACIÓN Los sectores donde se mueve la llamada “transición profesional” van desde el industrial y el financiero pasando por el tecnológico, el bancario o el farmacéutico. El objetivo del acompañamiento personalizado que ofrecemos en Triat es orientar la carrera de las personas despedidas con programas individualizados que les capaciten para hallar nuevos proyectos profesionales. “En este tránsito del despido al proceso de recolocación el 80% de nuestros candidatos, aunque depende un poco de sus perfiles, vuelven a trabajar entre los 6 y 9 meses. Las empresas salen ganando con este tipo de acciones porque les da una imagen de grandes empleadores y el despedido se va sabiendo que la empresa se preocupa de su carrera a pesar de haber terminado de trabajar con ella”, reflexiona Patricia, refiriendo que el peor enemigo del despedido cuando busca empleo es el propio trabajador.

“Cuando se quedan en el paro tras 15 ó 20 años en la misma empresa no saben cómo abordar la situación. La desorientación y el pesimismo se adueñan de la persona. Al empezar a trabajar con un candidato suelo decir que tiene suerte de disponer del outplacement. Porque aparte del acompañamiento humano les enseñamos todo lo que les beneficia para reubicarse: los mensajes de comunicación, cómo acceder a los distintos canales del mercado laboral, las redes profesionales en la búsqueda de empleo; en definitiva cómo hacerte visible. Porque el que busca trabajo debe buscar, pero también tiene que ser buscado. Son estrategias de posicionamiento en el mercado”, remacha Patricia López.